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La Argentina se encontró con la verdad

12 de septiembre de 2008

Elisa Carrió: “Corrupción y narcotráfico son políticas de Estado”

La líder de la Coalición Cívica afirma que su espacio es “opositor, no golpista”. Y que la Justicia puede abrir una causa por encubrimiento contra Néstor y Cristina Kirchner y Cobos.
Es la economía. “Hay que tomar decisiones fuertes. Pagarle al Club de París con reservas no es una señal de fortaleza sino de debilidad”, considera Carrió.


Elisa Carrió repite siempre dos frases que la definen: “No sé hacer ni café” y “No leo los diarios”. Ayer, la líder de la Coalición Cívica rompió con una de sus premisas. Leyó todos los diarios. Recibió las revelaciones políticas sobre el Valijagate que abarrotaron la prensa local como una reivindicación a sus denuncias de corrupción. “Es muy lindo. Tanta verdad”, dice Carrió, disfruta el momento y acusa: “Kirchner debería entregarse a la Justicia”. En su departamento de Barrio Norte recibió ayer a Crítica de la Argentina. Y no hizo café. 

–¿Le alegra el escándalo?

–No. Me alegra la verdad. Tal vez la verdad ya es justicia. Es brutal ver que empresas vinculadas con el narcotráfico financiaron la campaña electoral. Y que dos presidentes, Kirchner y Chávez, pactaron para que sus justicias garanticen la impunidad. En un país serio, por mucho menos, significa la destitución del presidente.

–¿Es posible en la Argentina? 

–Hoy no hay mayorías para ello. Pero la Justicia local puede abrir ya una causa por el encubrimiento, que involucra a Néstor Kirchner y la fórmula presidencial.

–¿A Julio Cobos también?

–Tiene que responder. Los hechos sucedieron en medio de la campaña. El Gobierno quiso taparlo para que ganara Cristina. Y hubo consenso en no destapar la cosa para que yo no fuera presidenta.

–¿Si en ese momento se hubiese destapado el caso, hoy habría otra presidenta? 

–Sí. Sobre todo porque recurrieron al saqueo de boletas para que no hubiese segunda vuelta. El único antecedente parecido que hay es el caso de (Ernesto) Samper, en Colombia, donde se supo de una empresa ligada con el narcotráfico que había financiado algo con un monto mucho menor y terminó con su gobierno.

–Hace poco mencionó que si el Gobierno no cambiaba el rumbo no llegaba a diciembre. 

–Tenía que ver con lo económico. La crisis mundial es muy grave. En ese contexto, la Argentina no tiene bien sus cuentas fiscales y acumula muchos pagos de deuda para el año próximo. Tiene problemas de inflación. Problemas de corrupción. Y no enfrenta ninguno de los problemas. Entonces dije que, desde lo económico, la coyuntura era muy difícil. Hay que decirle al pueblo: las fiestas se pagan, sea prudente con sus cuentas familiares.

–¿Qué cambió con las revelaciones en el juicio en Miami? 

–La Argentina se encontró con tanta verdad que tiene la necesidad de salir de esta matriz hacia otro sistema político. El narcotráfico fue una política de Estado en los últimos veinte años. La corrupción es una política de Estado. Siemens está en todos los gobiernos.

–Al gobierno le faltan tres años de gestión. ¿Cómo se transitan? 

–En términos democráticos y de sostenimiento institucional. A eso estamos dispuestos y lo hemos demostrado. Somos opositores, no golpistas. En el momento en el que Néstor Kirchner le pedía a Cristina que se vaya, yo salía en todas las radios diciendo que la sociedad le tenía que dar tiempo a la Presidenta para reaccionar. Me callé por cuarenta días para que se recomponga el poder.

–¿Y ahora? 

–Ahora hay responsabilidades políticas que hay que asumir. Y hay decisiones políticas que ella tiene que tomar. No se sostiene alguien sin decisión, hay que tomarlas.

–¿Se refiere a renuncias de ministros? 

–El problema es la política. Si yo tengo algunos ministros corruptos y los echo... ¿qué? Si la corrupción está mucho más cerca que un ministro.

–¿Su esposo? 

–Exactamente. Ahí hay un problema mayor. Néstor Kirchner tiene que entregarse a la Justicia. Está muy claro que el dinero iba para Néstor y que su cajero era (Claudio) Uberti y que se lo mandaba Chávez. Ahora veo a Uberti en todos los diarios y fue lo que dijimos hace cinco años, y por lo que (Julio) De Vido pidió mi detención.

–El Gobierno dice que hay una maniobra del FBI.

–La Presidenta tiene que decidirse: la semana pasada estaba enamorada de Shannon y ahora está en contra del imperialismo. Tiene un desequilibrio emocional con los Estados Unidos.

La responsabilidad del señor Cleto

Para Elisa Carrió el futuro ya comenzó y el “paso a la república” está cerca. El primer movimiento, la “rebelión fiscal”, ya se dio. Según ella, con el conflicto agropecuario. “Le sigue la etapa del becerro, del conflicto y la confusión, de los ídolos, adoradores y oportunistas”, afirma.

–¿Se refiere a alguien en especial? ¿Es Julio Cobos el becerro, el ídolo pagano? 

–Sólo sé que Cobos es el vicepresidente del gobierno más corrupto de la historia. Y tiene que hacerse responsable del lugar en el que está. Pero estoy contenta de que salgan, de que protagonicen los Cobos, los Duhalde, los Moreau, los Storani. Su protagonismo idolátrico de agosto es la garantía de que no queden escondidos en la nueva matriz. Los liderazgos de moda pasan.

–¿Cuáles no serían liderazgos de moda? 

–Hay sectores de la UCR, del socialismo. Creo que (Luis) Juez tiene buenas intenciones. La Argentina va bien. Pero las fiestas se pagan. Hay que ser prudentes, pero vamos hacia la república.